Si me hubieran dicho que un día tendría la gran suerte de querer a un chico tan increíble como
tú seguro que no me lo hubiera creído y hubiera sido un gran error por mi parte. Como dicen, nadie sabe lo que nos tiene preparado el destino pero puedo decir, y podré siempre, que tuve mi regalo de navidad adelantado gracias a ti. La verdad es que antes no me hacía mucho a la idea de que esto duraría tanto pero cada vez que pasan más días y se van sumando noto como nuestro amor se consolida y se hace más fuerte. Prefiero no mirar atrás, más bien mirar hacia delante con los ojos llenos de esperanza de un siempre. Tú amor ha hecho que el más frío de los corazones se funda ante ti. Hoy por hoy hace ya más de 12775 días vividos, momentos que han dejado sin aliento y otros que han desencadenado lloros sin posibilidad de cesarlos. Solo pido que no se rompa este cuento de hadas. No sabes la necesidad que tengo de estar contigo. Eres esencial para mi felicidad. Cada día intento demostrarte mi amor incondicional. Te escribo pequeños textos para recordarte lo mucho que me importas. No tengo palabras para describir lo que siento. Pero todo lo que sé es que, mi mayor orgullo es poder decir que después de todo lo vivido seguimos en pie y luchando. Me haces vivir, me haces vibrar, temblar, reír y sonrojar después de tanto tiempo. No hay un segundo que pase sin que piense en ti. A tu lado soy la pequeñaja más feliz del mundo. Y la verdad es que ojalá tú sintieras lo que siento yo, sentir por primera vez lo que es el amor. Quiero que me quieras como si fuera tu primera novia tu primer beso, como si fuera tu primera vez. No pido que me quieras más que a tu madre, pero por lo menos igual que a ella. Quiéreme como si solo existiera yo, quiéreme como si la única chica del mundo fuera yo. Odiame como jamás has odiado a nadie, como si hubiese cometido el peor de los crímenes. Pero que lo último que hagas sea quererme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario